Restaurante Burdeos In Love. Decepcionante
El pasado dia 29 me dirigi a cenar al restaurante Burdeos In Love con el objetivo una celebración especial. La elección del restaurante fue un tanto concienzuda tras sopesar diversas opciones. Nuestro presupuesto era de unos 50€ por persona, un presupuesto más que respetable para los tiempos que corren.
La primera impresión que nos dio el restaurante es que era muchisimo mas pequeño de lo q esperabamos, y pese a ser un día un tanto extraño (un lunes noche) tenía todas las mesas ocupadas (suerte q habíamos reservado previamente).
El servicio resultó ser muy informal para el tipo de restaurante que pretende ser. La atención por parte de los camareros fue más bien escasa y con unos modos que dejan mucho que desear, llegando a reclamar su atención más de una vez a lo largo de la cena.
Por otro lado, la carta q ofrecen en la web del restaurante poco tiene q ver con la realidad. Lo que en principio podía resultar interesante, una vez allí resultaba ser escaso y poco apetecible. A pesar de ello decidimos continuar con los planes iniciales.
Fuimos 2 personas, por tanto nuestra idea fue 2 entrantes y 2 platos principales, así como una botella de vino, para finalmente cerrar la contienda con un postre.
Los entrantes fueron escasos y inflados en precio (a 10€ por entrante).
Pedimos un foie con queso de cabra que resultaba ridiculo, tanto en cantidad como en calidad. Nos lo sirvieron con tostas de pan del super. Decepcionante.
El segundo entrante fueron unos rollitos crujientes con gambas, que se asemejaban mas a los rollitos del chino que a los crujientes mencionados.
Finalmente decidimos no arriesgar dada la impresión inicial, y pedimos sendos solomillos de ternera al foie con salsa de boletus. La presentación del plato resulto ser pobre, así como su guarnición excasa, e impropia de un plato de 25 €.
El vino fue correcto. Nuestra elección fue un Conde de Valdemar.
Finalmente el postre elegido fue un suflé de chocolate, el cual de casero no tenía nada.
Conclusiones; caro y decepcionante. No repetiremos.
